miércoles, 25 de abril de 2012

¿SI EL NEGAR LA NADA NO ESTÁ EN LA ORACIÓN, ESTÁ EN LA POESÍA EL CONJURARLA?

¿Pero si Dios creó al mundo de la Nada, era ella en verdad nada? El giro clásico de un filósofo que derivó su sistema de ideas del sistema de intuiciones de un poeta es: "¿Por qué el Ser y no más bien la Nada?";  Son, M. Heidegger y R. M. Rilke., Por su parte, Edith Stein, en su Poema  al Espiritu Santo, tomado luego como oración, alude a que el Ser sólo "es" por gracia; un haber sido ha sido rescadado de la Nada... Desde un Todo, la poesía actúa por su ausencia, en teoría de Roberto Juarroz.  Todo poetizar nombra a un Absoluto que desde lo "exterior"   da forma a nuestra intimidad: "Tú, Espíritu, más íntimo en mí que mi propia intimidad..." E. S.  La oración va hacia... La poesía viene de...Cuando la oración viene de..., la Poesía va hacia... ¿Y el hombre, el animal, los árboles, el ser humano, el poeta, la mujer... los pájaros que mueren en el vuelo? ¿Unos qué y quién cambiados por un dónde como un don de Alguien... Silencios por palabras y a la inversa.
 Para Rilke todo acto de la vida es un despedirse para ir...¿Hacia dónde?), más bien un ser llevado fuera del Ser y fuera de quien se es...¿Hacia la Nada? Por su parte,  Álvaro Mutis acuñó el concepto de "La Nada Bienhechora", aludiendo a que no escogimos el `tormento´  del Ser. Con la Utopía, el tema de fondo de Cervantes en el QUIJOTE es la Apariencia o irrealidad del mundo ( M. de Riquer)., y en  la invocación del Sufismo se recuerda al orante que viaja del mundo de las aparencias al mundo de la Realidad. Entonces se daría el vuelco, y este ser nuestro se cumpliría, al cabo, en el No- ser... ¿Si desde la Filosofía "El ser es y el No- Ser, no es", por qué desde la poesía, y más vale, el Ser no es y el No Ser sí es? ¿Ser y saber o hacerse, desde dónde, y sentir en, de o hacia dónde? ¿Poetizar, si es el orar un salir de sí para hallar lo que en  la POIESIS,  para hacernos, es en sí Creatio ex-nihilo?
Ahora nada sé. Tended la noche
como una red, tendedla bajo todas
mis sombras; oídla: nada dice;
y si alguien ha escuchado tras de tí
dadle el alba. Mas ¿dónde estás? Sí. ¿dónde?
                                                                  E.C.L.
La OCTAVA ELEGÍA de R. M. Rilke, dice, en traducción o versión en prosa,  de VOCES DEL VIGIA:
"Con los ojos abiertos de par en par, la criatura  mira a lo abierto. Pero los ojos nuestros están ya vueltos y apresados en torno a esta salida... Lo que está fuera de nosotros, sólo lo conocemos por medio de la vista del animal, si desde la niñez nos obligaron a volvernos y a mirar al mundo de las formas hacia atrás, y no a ese espacio abierto y libre, profundo en todo rostro de animal...Libre de muerte, pero sólo la vemos a ella; por ser libre, el animal siempre sobrepasa su fin: va hacia Dios, y cuando camina lo hace hacia una Eternidad, como manar de una fuente. Pero nosotros no tenemos, ni un sólo día, delante de la vista el puro espacio donde infinitamente se abren  las flores. Sólo el mundo y nunca la ausencia de límites, lo puro no vigilado que se respira, que se sabe infinito y no se desea. Un niño silencioso, a veces, se pierde en sí, pero todos corren a retornarlo al mundo y a sacarlo de él mismo...  Acaso un moribundo llega a un punto de convertirse en ese espacio, pues cuando estamos cerca de la muerte dejamos de verla y entonces, acaso, se abra a nuestros ojos, fijos, la gran mirada del animal.
 Los amantes, de no ser por el otro que le impide ver, se encuentran muy cerca de ese espacio y se asombran. Como por azar, se entrevé tras el otro... Pero ¿cómo franquearlo?  El mundo se ha encerrado ya en él. Vueltos siempre hacia la creación, sólo vemos el reflejo oscurecido por nuestro propio ser, de esa libertad. A menos que un animal, mudo, levante los ojos atravesándonos con la tranquilidadde su mirada. Esto es lo que llamamos DESTINO:  estar ante el mundo; esto y nada más, siempre ante él.
Si el tranquilo animal con el que nos cruzamos tuviera conciencia de nosotros, nos haría dar la vuelta para ir en el sentido de su marcha, Pero su ser es infinito para él, sin atadura y sin visión de su estado , puro como su vista Porque él todo lo ve donde nosotros sólo vemos el porvenir; se ve así mismo en todo,  curado para siempre.
No obstante, en el animal cálido y vigilante, se hallan el paso y la preocupación de un dejarse profundo. También en él habita lo que nos preocupa, el recuerdo, como si aquello hacia lo cual tendemos, en otro tiempo nos fuera más próximo y fiel, más suave al tacto. Allá fué aliento como aquí es distancia.  ¡Ah, después de la primera patria, cuán incierta e inhóspita se le presenta esta! ¿Oh, feliz la pequeña criatura que permanece en el seno que la creó!
(...)
Y nosotros: espectadores , en todo lugar y siempre vueltos hacia todo, aúnque sin salida, plenos, ordenamos, pero entonces todo se deshace: seguimos ordenando y nosotros mismos seguimos pasando. ¿Quién nos ha vuelto así, para que nos hallemos en actitud de partir, no importa lo que hagamos? Lo mismo que quien emprende la marcha se detiene en la última colina, desde la cual divisa todo el valle, así como él se demora y se vuelve, así vivimos, sin cesar despidiéndonos".

No hay comentarios:

Publicar un comentario