jueves, 10 de mayo de 2012

AURELIO ARTURO EN SU MORADA AL SUR...

Después de cerca de diez años de silencio -tras haber sido dada a los lectores la edición entonces oficial de MORADA AL SUR-, de 1963  a 1973, Aurelio Arturo intentaba una poética, fijada por el verso, nueva, sí, pero que estaba en las bases de ese su poema esencial, que dió título al libro. Esos poemas fueron etregados a la revista de poesía GOLPE DE DADOS, y sus sólos nombres -mas uno  que entregó entonces a la revista PLUMA- dan ya una idea de su intención de "interpretar la naturaleza" a la vez por el "yo" creador y la persona privada: "Palabra", "Lluvias", "Tamores" y "Yerba".

 MORADA AL SUR es un poema -que oscila entre lo ´lírico y la epopeya´- en el cual el sujeto poético se sumerge en el nacimiento de la Naturaleza y en el de la "conciencia de sí", ante el horizonte de dos tiempos,  el del instante mismo de la composición, y el de la evocación de la infancia y por ella del misterio del nacer de la vida.. En ésta entra el plano narrativo, tras haber situado la "contemplación" que toca en el origen de las cosas; en tal origen están lo mágico y el apóstrofe lírico, desde lo ancestral y desde el incosciente, instancia la de éste último que Arturo legó al inmediato movimiento poético en Colombia, del cual él no podía hacer parte por su misma concepción del lenguaje, el Movimiento de Piedra y Cielo, cuyo adalid y voz más reconocible es Eduardo Carranza. Pero A. Arturo venía de una experiencia de la infancia personal y de la del mundo, ajena a la cultura y a la cual sí opone, como otra dimensión paralela al Universo,  la Leyenda.  Una introspección para recuperar su aliento de vida de entre los materiales de la edificación de lo humano en medio del mundo natural, ese viento que, viniendo de los bosques se detiene ante la puerta de la casa donde "Descansa la lanza rota en las batallas..."

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