martes, 8 de mayo de 2012

EDITH STEIN, O: SANTA TERESA BENEDICTA DE LA CRUZ

Ensayista, y autora de MALGRÈ LA NUIT (Poesía), en el suelo siempre fértil de la meditación acerca de su íntimo ser, Edith Stein (1891-1942), proveniente de la Escuela de Fenomenología de Gotinga y Friburgo, ayuda en sus archivos de Edmund Husserl, quien la definió como: "En ella todo es verdad", vuelve su mirada más profundamente  hacia Dios y hacia Jesús, al conocer a Max Scheler, siendo que su conversión del Judaísmo al Catolicismo se produjo luego de la lectura de: VIDA, de Teresa de Ávila, patrona de los escritores de lengua castellana. Pero su acción sigue en los motivos del pensamiento filosófico, y se remonta a Santo Tomás para la redacción de SER FINITO-SER ETERNO, tratado en el cual se enfrenta al despojamiento del Ser como existir, dentro del propio ser, y su consiguiente encuentro -dentro de un ser dado gratuita y recibido involuntariamente- a cada instante con la Nada: "¡Yo no soy por mí mismo! Por mí mismo no soy nada, cada instante me encuentro de frente a la nada y tengo que recibir como don de nuevo el ser". En  algo ya la había esbozado -a esta "nada"-, en su curso acerca de "La estructura de la persona humana", para el salto, desde los gérmenes de su angustia por la verdad, hasta su último trabajo: LA CIENCIA DE LA CRUZ, en la contemplación plena ya, y dentro de una dimensión poética, del Ser como Absoluto e irreductible a términos humanos. En un instante de la crisis del tránsito de la razón a la emoción exclamó: "Atravesaba una crisis interna, desconcida para mis familiares y que yo no podía resolver en casa. Por aquella época mi salud no iba muy bien a causa del combate espiritual que sufría en total secreto y sin ninguna ayuda humana..". Fué su desgarramiento para alcanzar las cimas del ideal y de la abstracción.

Pasión e idea se aúnan en ella. Su autobiografía está en dos escritos: ESTRELLAS AMARILLAS y, CÓMO LLEGUÉ AL CARMELO DE COLONIA, en los cuales es posible entre lineas dibujar su concepto del Destino y tanto de los grados como de la dimensión total de el suceso de Ser, como "persona", que actúa, o como quien actúa luego del encuentro con la intimidad de su estructura personal. Esta persona lo es porque a un tiempo se interioriza y entra en dialogo con lo "otro", los otros y lo absolutamente Otro. Se es persona en el cumplimiento de una autonomía espiritual, y en la conciencia de un legado a la vez afectivo e histórico que se depositó en ella, y desde ella debe voler al mundo con nuevas y más profundas vetas . Murió en las cámaras de exterminio nazis, y por ello no es mártir católica... Pero sí alcanza y le es,  en la mayor pureza y oblación de la ppasión de sí, reconocida la santidad, en su tensión límite de alma, como paradigma, signo y senda de todo darse de un sentimiento y de una conciencia plenamente humanas.Ya estaba en la dimensión mística de la vida, en la cual se habría de encontrar, obviamente, con San Juan de la Cruz.

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