sábado, 23 de junio de 2012

SIN...

...Grial.Las mariposas que desaparecen, al fin, de las oscuras paredes de cemento, vuelan a posarse sobre los hilos de oro de los ornamentos del  Pontífice Sumo y de los labios de quienes pronuncian para la elevación a la salvación en los  más que antiguos aviones D-C3 o  versículos de la La Biblia, después de que a cualquiera loa o idea de cualquiera, salida de cuelquier parte, todos dicen AMÉN, a manera de brindis... Al puerto de Brindisi llegó Virgilio a quemar su Eneida...

 Por lo Anterior- si de vivir hoy San Pabo habría sido, por el sistema de las Correspondencias de Swedemborg o las Tesis de Lutero, seguramente llamado a los sofisticados tejedores de trabajo de tapices persas-,  no es posible  titulación de género ninguno, ni sintaxis para algo que, entre escombros es sólo un buscar y hallarse, si  haberse hallado, como lo que definitivamente se ha perdido es un encuentro con lo Eterno.

 Espacio solo, sólo espacio, solamente en un espacio a solas cuyo oscuro fondo es hostil y nos hece ajenos a cuanto podamos de algún modo ser para estar delante de los seres. ¡Qué día tan hermoso es toda medianoche, y cómo son de semejantes -en cuanto idioma cercano al de Dios- los golpes de chatarra oxidada, matutuna de los pajaros ya volando en el cielo feliz...:

Cielo gris.
Suelo rojo.
De un olivo a otro
vuela el tordo.

En la tarde hay un sapo
de ceniza y de oro.

Suelo gris
Cielo rojo...

-Quedó la luna enredada
en el olivar.
Quedó la luna olvidada-.
E. P.

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