miércoles, 4 de julio de 2012

MONTE LU



El ascenso a sus riscos y descenso a los abismos entre dibujos de nieve y de débiles ramas a las cuales el viento lleva el canto del tiempo, se hace por un ideograma o caracter que ha dejado de ser visible, salvo en ciertos lugares como el Lejano Oriente o en las palabras de: MONTE LU: Seminario de incursión en lo Indecible... En la China, relación con la naturaleza, la oración y la poesía son una misma cosa, o un mismo grado del Ser. Un ideograma hace una frase o un verso, pero en secuencias de líneas. Así, en tres ideogramas, Ernst Fenollosa y Ezra Pound, representan como independientes por los espacios entre ellos,  un suceso:  hay un hombre, está su mirada y permanece allí  un caballo, por los cuales nos devolvemos al manantial de todo el devenir de la naturaleza en conjunción con lo humano: una silla, un ventanal, una página...

En MONTE LU (Seminario) el diálogo es ideograma en cuanto representación de lo silencioso por naturaleza, como una montaña lejana, o como ese ser al lado del cual se comparte la sesión de autocrearse por lo ya creado. Así es, también, como entramos en la ausencia del tiempo y de las medidas físicas de la naturaleza se hacen afectivas. Pero está la vos, con sus sonidos y, desde ellos, su "Fonética". Sólo que, al decir de los autores citados: "Sólo los eruditos y los poetas se aventuran con esfuerzo y recomponen el habla a partir de trazos olvidados... En una palabra fonética hay poco o nada que exhiba las etapas ambrionarias de su crecimiento. No lleva su metáfora en la cara". Llevamos todos en nuestra alma nuestro Monte Lu, sólo que la geografía debe descifrarse...

Para MONTE LU, tal vez, con la hora de la mañana que hace de estación, los fragmentos de nieve se derriten y dejan que las raíces en espera hablen de sí mismas a algo que no será en sí mismo, salvo si está en la voluntad del viento, salvo si el hombre mira al caballo, piensa en un lugar, lo monta y lo echa a correr sin que el caballo sepa de todo cuanto ancestral hay en sus movimientos, o la página en las palabras que una mano diuja.

1 comentario:

  1. La voluntad del viento hace que desde el Monte Lu se observen, a través del paisaje de los siglos, las cumbres del Monte Carmelo. جبل الكارمل

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