miércoles, 29 de agosto de 2012

RAZÓN POÉTICA Y ACCIÓN

Por la Razón Poética, todo acto de ir hacia la dimensión expresiva, es un acto de creación de sí mismo, en la conciencia plena, tanto de la ausencia de finalidades -el vacío-, como de la ausencia de respuestas -el abismo-, desde los cuales los recursos y medios interiores (de mirada en torno y comprensión) han de ponerse en movimiento, aún y paradójicamente, entre el hallarse suspendido en la inmovilidad. Todo en torno carece de horizonte -de donde la parábola del bosque cuyo guía sólo enseña a permanecer en su centro, sin buscar salida alguna) y sustrae las fuerzas para un sólo "estar" y ser conscientes. Aquí vendría el asumir un sistema coherente de desplazamientos, entre la urgencia y el llamado de cada hora inmediata, con su imperio y su necesidad. Todo en el marco de la oposición:

De no poder
a un poder hacerlo
en la línea que invisible
separa lo consciente de lo inconciente,
al tiempo que logra unir debilidad y fuerza...

Pero la superficie de nuestro mar interior debe permanecer serena, y si en ellas se alza un oleaje contrario -la angustia-, en su fondo debe preservarse esa serenidad, dede la cual se hacen posibles el decir y el asumir, el ir y el ofrecerse a ese sólo ir -pero ya en el marco, no de un conocimiento sino de un sólo y único Amar-. Lo ´hasta aquí dicho puede sonar a teoría o doctrina inpracticables, pero la vida misma, al despojarnos de sus postulados, nos lleva con sus presencias hacia el mundo, y nos devuelve a nuestro ser íntimo, que alienta entre contrarios y contradicciones. Ir hacia aquello que- en lo inmediato, tangible y visible- alcanza a herirnos...:

Percepción
del instante en el aire
aún en el espacio, del momento
de vida y agonía al unísono.

Ser por No-ser,
Estar por no hallarse estando,
sin armonía con el fluír de toda realidad
-interior y exterior- en esa superficie ajena de la luz
que dibuja  los objetos y sus contornos, entre las sombras
del avanzar y del irse del día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario