miércoles, 19 de septiembre de 2012

CANCIONES

Las canciones -entre la lluvia- son también flores de pétalos abiertos; lo eran en las comunidades ancestrales, donde la llama ardía en el invierno que había aumentado los torrentes, anegado caminos, impedido la entradaa las tiendas.

Entonces, ante el fuego, se cantaba en recuerdo de las flores que  durante los días anteriores, de un firmamento despejado, habían abierto sus pétalos. Esos pétalos eran la vida misma, como los pasos al refuguio después de la caza y del rito. Ahora flores y canciones son un voz nostálgica del cielo, que señala el comienzo y el fin, y entre ellos la lucha interminable, la fatiga y el alivio de las todas nuestras voces  a coro frente al fuego.

Los días silenciosos pasan como las nubes, pero en los atardeceres hay otra entonación, la de las aves que se acogen a ofrecimiento puro, desprevenido, de una rama en la fronda. Si ha llovído, gotea, como si se ha cantado las piedras repiten las caricias de voces que se oyen a sí mismas en la conmpíñía y en la consolación: canciones

"Voy por mi camino
que es camino de todos;
entonces no soy yo
quien va por él
sino todos los que buscamos
un idéndico lugar para mirarnos
en el silencio de la noche,
frente al fuego,
 y el último grito de los pájaros,
que va con nuestro esfuerzo
y con nuestro descanso en las canciones..."

Descanso y canción; pero también trabajos y quejas en formas de otras distindas y opacas canciones más lejanas, solitarias, entonadas por una sóla voz en mitad de las eras...

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