martes, 11 de septiembre de 2012

UN AQUÍ

Una mirada. Unos brazos...Seguir unos hábitos ¿Dónde el dónde, así fuera la casa de Mala Strana para F. K.? Un "aquí" propio, sería desde siempre, para su habitante, el centro del mundo. De él se parte y a él se retorna para volver al centro del priopio ser: es la "casa"; pero también un punto más amplio de la geografía, las regiones,  que se comparten con seres afines, gracis a rituales afines. Hellas -que es cita-,  para los griegos, unía a todos los pueblos; para los judíos fué y es "El Templo", de Jerusalén; para los chinos el "Palacio del Emperador del Cielo". Y si no un lugar, un objeto, como el Irminsul de Carlo Magno. Para los etruscos, un Pilar; para el egipcio y el azteca Las Pirámides; casi para los humanos todos Roma o La Meca. Para la Persona sus Palabras.

Otro àquí´ y el más íntimo, es el corazón... Pero dejando a O. F. B., a quien hemos recordado, para el poeta es su "Poema". Sin embargo, éste tiene su eje, como en Delfos, en el aliento indescifrable de su propio ser, que hace siempre las veces de una Señal. ésta es la casa en que habitamos, como lo indicó H. Broch:

En el centro de toda lejanía
se levanta esta casa,
por eso, quiérela.

¿Cómo se está cuando se está en el `propio´ interior aún sin saberse, sin que nadie lo sepa? Los Libros Sagrados son un  ÀQUÍ´. ¿Y el habitante, el que pone su planta en ese àquí´, dónde se halla? El Silencio es una habitación amoblada o desierta, así como en los bosques los árboles miran al caminante. Entonces él se siente dentro y se sabe al abrigo de ellos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario