sábado, 6 de abril de 2013

PENSAR: DELITO ÚLTIMO

"Y  tú que piensas que estas palabras mías son claras..."
                                                                  Lello Voce

"No.
No pienses:
Alguien te puede oír"
               José Regio

No se piensa al pensar, no se lo hace ni tal acto existe; tampoco su horizonte, aunque, acaso, sí la mano que se tienda a tocarlo... Pues el delito ha de ser, tras intentar hacerlo, convertirse a un tiempo y para las más próximas presencias en "la herida y el puñal..."Acaso -si sea por un "tal vez..."- pensar al pensamiento mismo en su pleno y bello como único vacío. Pensamiento como ejercicio de la inocua, fútil razón, se daría en lo INE-FABLE, para no ser aún los oídos en la devastación de cuanto es temporal. . Hallarse lejos por toda cercanía; cerca por toda ausencia. ¿¿Qué no pudo decir aquel que cayó herido de muerte por el arma lanca dela palabra de un poema?

 Mas de llegar a hacerlo -así alguien nos oiga-  sería algo semejante al Ocaso de atar nuestra barca a un tronco o desecho del tiempo, abandonado en una playa en la cual dejó de verse la línea del limo (fué llevada), con sus débiles trazos de algas como ideogramas o moras dibujadas por el seguro AZAR...Sentir, luego, antes o ante un  Aldilá, un Alleurs, vendrá a ser desde una antiguedad trazar esa línea de cercados del limo que no ha vuelto a ser traído (recogido, acogido) por la también salina materia de las lágrimas, como la de la mar, desde la Nao de las palpitaciones, atada a la arena:

Un
Álbatros
Piedra de Alcázar
de una mano blanca
que hace lapizlázuli a la piedra,
si viento u ola son
esas almenas cola de golondrina.
Karm-El, allí.

Tal
Así se sabe,
al ver cuanto ha sido
alguna vez oído en ningún recitado,
 pasar de cuentas sin pensar en la cuenta
manos de oficios
de los monjes del Tibet, página
o túnica, hoja de otoño.

Una
Cruz cruzada
en el cráneo afeitado,
Si y no, azul azar de dar
de el acantilado de un haber callado,
blanca mano de ámbar
del vaho de esos labios que habrán de ser callados.

Nadie hay en un "alguien" venido de la Idea: si  querer es querer querer, como no querer es no querer querer. Así: las citas, nombres, presencias, seres, escenarios, anécdotas o fuentes, de cuyo surtidor el agua sólo quiere volver el remanso de la taza de piedra cancelada por el diseño de una idea lógica y gótica; caer nuestro desde nuestro alzarnos para un sacro y profano No-Pensar, esencia de todo lo pensado y anterior a la mente que se miente al pensarlo, no al pensarse y así, con ello: "Desembocar en la Concepción Pura..."

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