martes, 25 de junio de 2013

RAZÓN Y POÉTICA

Para el pensamiento, no para el cielo,  el sentir es un desvío del "ser íntimo" a una senda sin salida la cual, no obstante, sobrepasa al primero en la invitación de refugiarse en ella, y refugio no es razón sino consolación... Se escribió, si la CONSOLACIÓN POR LA FILOSOFÍA, pero no alcanza a verse en su final otro telón de fondo que el de la desolación, pues fue compuesta en época en la cual no era posible hacer a un lado el conocimiento jerárquico y exterior a la palpitación íntima de nuestro hoy, vuelta en paradigma: la acogida de la muerte con los sueños intactos (A. M.), al decir del poeta, es el callar del hombre cuando entra en diálogo con su verdad:

"Conozco hombres que han hecho, sin estremecerse, el viaje del útero al sepulcro. Algunos son amigos m´´ios: están en La Sorbona, en La Academia y en El Parlamento".
                                                                                      León Bloy

¿Se es como ingrato mendigo
por las aceras de un boulevard trazado
ya por ajenas manos que se pretenden nuestras?

Callan los árboles, únicos seres
de la naturaleza que tienden siempre al cielo...

"Irresistiblemente brota la vida desde sus reiterados infiernos hacia arriba, llamados por sus oscuros cielos inmediatos, que se derraman en luz un día heridos por la aurora. Una aurora que será una entraña, a su vez, una entraña celeste..."
                    María Zambrano

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