martes, 18 de febrero de 2014

QUIEN SABE CALLA

                                               ¡AY DE QUIEN ALGO DICE!

En verdad, las palabras de un sabio son como las huellas de los árboles cuando caminan.Quien sabe calla...Quien calla sabe que el saberno lo es, ni puede dar en dono senda alguna para ir hacia si algo sabiendo,y se da en espectáculode oráculo más bajo que su vuelo...Ideas en venta: ¡Ha de las convicciones vueltas en condiciones! La sabiduría afirma, que todo decir se niega desde sí a sí mismo, que todo conocer pertenece a ser el ignorado por algo que lo excede en la Ciencia de la Niebla.Mercado de palabras en lección -que de saberla se ocultaría en "otro" callar-,si en  la estación humana el Ser secambia en un decir, para ser así oído por alguien que será  Nadie siempre.Y atiende a sus lecciones y al conocimiento, aún al mentir para verificar si pasa por verdad la mentira. ¡Ay! De quien habla de aquello que él mismo sin saberse nombra como un saber suyo, por la zozobra y la impostura en el azogue de la Vida que calla...No su espejo...El espejo es la misma mano que alcanza el alimento, como las sílabas son la luz que aún no ha llegado a la tierra de estrellas apagadas hace siglos...

                                                                             

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