jueves, 4 de enero de 2018

¿CÓMO...

                                                           ...ESTAR?

Blanco que, súbitamente, lejos en apariencia de su naturaleza, se descubre cayendo sobre pétalos de tiempo que por ser también blancos, son inmóviles, se han hecho algo ajeno a la blancura misma, que ocupa un lugar entre lo ilimitado...

Y no sabe aguardar, ni ser, menos reconocerse o saber de un sendero no hollado y abierto para él solo.

Espera y más que espera en el marco dorado de voces y de ecos , de imágenes que vienen de presencias dueñas de un paraje desconocido dentro de sí y  del silencio, si éste es tierra baldía, que no puede caer sobre sí misma y regresar al Ser.

Espera que no tiene en su saber "algo" que esperar y se pierde entre las formas cambiantes de la luz, de otros actos, de otros movimientos y de una contemplación hecha por los ojos de alguien sin las líneas del rostro.

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