miércoles, 29 de junio de 2016

ES...


                                                       ...UNA LÍNEA

Que al trazarse y estar allí, indica lo lineal. Antes esto último imperaba sobre la mente de quien la trazara, pero esa mente está hecha se superposiciones, a la manera de bandadas de pájaros que vuelan en exacta formación.

Entre las manos
Auqllo que antes estuvo
Delante de los ojos cerrados.

Ninguna de una u otra figura es cumplida por el pensamiento, que de linealidad está hecha de superposiciones, en asociación de distantes objetos subjetivos.

Es la existencia en su abigarrado darse a ver,,,Línea del aire por entre el aire mismo que la sostiene en gratuidad y don; cordel de una campana; superficies pero no ondulaciones. Se actúa en quietud.

Hierba
No hollada,
Huellas en la hierba.

Raíles del bon vieux chemin de fer...

La ensoñación es un cruce de las sendas perdidas, como es un encuentro en tal cruzarse...De Jack Hirschman dos breves líneas:

                                              Oh, bajo las estaciones
                                              Oh, bajo las estaciones y el mar.

La lluvia cae en líneas de agua hacia el agua, y parece que el agua ascendiera...La lluvia asciende al cielo y parece que el cielo descendiera. Más que mirarse, como a una línea, la lluvia se oye...





jueves, 23 de junio de 2016

CONSTRUCCIONES I

              CONTRUCCIONES
Esta hora está
Lejos,
Así unas palabras
Nunca dichas. No. Un acto
Desde la herida
Que nos habita y así nos deja.
                     ***
Deben hacerse
Las desapariciones
Cuando "algo" aparece dentro
Del vivir al pasar que es detenido:
Vértigo...
                   ***
Paso de sí,
El nuestro en nosotros
Y aún sobre otros surcos en
Los párpados
Que nos encierran hacia lo abierto.
                 
                  ***
Espera
De un movimiento
Afuera,
En quietud interior.
Aire tal vez. Espacio,
Aceras de las calles bordeadas
De césped. No hacerlo...
                 ***
¿Cuál
Este detenerse
En la anticipación
Del  ir?
Al lado aquello que es alado:
Voces: voy,  habré vuelto.

domingo, 19 de junio de 2016

LOS POEMAS DEL INVIERNO, de MARIO RIVERO

                                               NOTA DE J, G, M, 
                                 A LA EDICIÓN EN GOLPE DE DADOS

A la poesía de Mario Rivero llegan LOS POEMAS DEL INVIERNO como una estación que es también una edad, en cuya luz se unen las imágenes y el pensamiento. Con su venida desciende la belleza de la serenidad, la paz de la certeza, de la aceptación, de la final desprotección y el aislamiento esenciales a la vida. Van al recogimiento, en el cual se abren las palabras al interior de los seres o a su vida secreta, sola y única, el amor que ya es duelo y hace que el verso esté en comunión impar con lo oculto, callado o sagrado en el hecho de vivir. En las gotas de lluvia, igual que en la caída de la nieve, habitan el sosiego y la entrega de quien sabe que a nada pertenece, o tal vez sí, pero a algo que lo excede. Es su región lo blanco y van a una transparencia, la del desprendimiento, a  donde acaba la experiencia poética.

APÓLOGO CHINO

-"Dijo el amigo al amigo, sobre el puente: mira qué alegres están los peces en el río.
El otro replicó:
-¿Cómo tú, no-pez, conoces la alegria de los peces el en río?
Y el primero respondió:
-Por mi alegría sobre el puente".

HORAS

                                                         EL ASALTO

Pero no es -son- el tiempo que de su mano pasa, sino en su pasar nuestros más secretos estados interiores, mentales y afectivos; las estaciones de la conciencia ante nuestro ser, su relación consigo y el "afuera". En figura ideal, esas estaciones deberían darse como el pasar del tiempo, en una continua línea inalterada, no afectada  por el movernos en un ajeno entorno. La sola puesta en movimiento que también es alteridad y herida por la proyección subjetiva de cuanto ha de venir y de hacerse en calidad de movimiento nuestro expuestos en el mundo.

Un salir de nosotros, pero el no hacerlo es resguardarnos en un paraje que niega el devenir -que es ir- de la vida nuestra entre las demandas de la vida. Violencia de ser arrancados de nuestro interior para pasar a un actuar y a un movimiento, que deberíamos hacer en ideal en domino de esos estados de lo subjetivo.  Hay que ir hacia otros lugares, a otros hacere, en un estar al descampado. Nada altera en su ser al tiempo, pero sí es daño a nuestro ser fuera del tiempo: la intimidad, que a la vez que se halla protegida,  niega el darse de la vida ente nosotros, su asalto...

martes, 14 de junio de 2016

¿UN RETORNO?

¿Cuánto
Se ha perdido,
Cuál es el deterioro?

Era esbelto
Mas que sus armas
El brillo de sus actos
Si el corazón latía con causa.

Mas en desmedro
Le vinieron
Y él a sí se vino en refugio
Que pareciérale ir hacia lo alto.

No lo era; hoy
Lo ve y siente en
Carne propia, la suya ajena
Hoy...Y va desconociéndose.

Para que el arnés
Vuelva a su sitio y él
Tras éste en el lance ahora
Instante tras instante a que su estar dure.

miércoles, 1 de junio de 2016

LAS CONFIGURACIONES

                                                             TACTO

Desde la vida hacia la persona: pero se contraponen; desde una persona a su vida: sistema de las conciliaciones...A algo se da figura: a la materia, a las vías del vivir, a un mundo que se muestra por una entidad física, como la Grecia clásica por las columnas del Partenón. En el ser humano la mirada y el llanto, los actos, las pisadas; ese indescifrable reino de los afectos íntimos que, al cabo, nos confiere una forma intransferible.

                             ¿Y ha de morir contigo el mundo mago?

Para don Antonio. Los objetos dispuestos sobre nuestra mesa y sobre nuestra psyque...Cae en algún lugar la nueve sobre un cementerio y se hace la blancura en pureza.Las configuraciones son también duelos,  despojamientos, a los cuales se llegaría gracias a un saberse. Páginas de un libro antiguo que se ojean y hojean alternativamente para el tacto de las manos y el alma...

                             Olas
                             Que rompen en los acantilados;
                             Arena
                            Que cambia de forma en los desiertos
                            Y la dificultad
                            De un pensamiento entre los pensamientos.

Entonces, sin el sueño, el cansancio que aguarda todas las líneas de los amaneceres, o una sola línea que, al avance de la orda de las horas, va cambiando en su tonalidad y en su llamado.